
Humanismo Soka
En un clima de mucha alegría, los participantes recorrieron la exposición «Mujeres Protagonistas de una Cultura de Paz», en la que diferentes actrices personifican a mujeres que hicieron historia desde distintos ámbitos de la sociedad; además, se realizaron seminarios de Filosofía en Acción, en donde los presentes estudiaron sobre la visión budista de la felicidad y del karma.
Luego, las melodías de la OVI (Orquesta Vanguardia Ikeda) palpitaron en cada rincón del centro cultural. Con el afán de transmitir a través de la música brillantes esperanzas, sus integrantes se esforzaron intensamente en semanas de ensayo para preparar las mejores interpretaciones. Este esfuerzo invisible se materializó en la inmensa alegría que llegó a cada uno de los invitados.


Lorenzo, invitado que participó de la jornada, resaltó: «Fue un espectáculo inolvidable, lleno de armonía y significado. Quiero resaltar especialmente el valioso trabajo de la juventud en la organización del evento. Demostrando que la unión y el esfuerzo solidario pueden generar experiencias profundas».
Por su parte, Julieta, integrante del Departamento Juvenil de la zona Norte, comentó: «El Concierto de la OVI en el Centro Cultural de Zona Norte fue una experiencia realmente maravillosa. Mi momento favorito fue cuando tocaron "La Malagueña" y cuando el director invitó a una persona del público a dirigir la Orquesta. Se notaba que cada integrante ponía todo el empeño y el corazón para alentar a los participantes. Transmitían mucha armonía, alegría y pasión. Beto Miranda, el tenor, cantó hermoso también. En lo personal, estoy muy feliz y agradecida de que mi hermano Ramiro haya podido llegar el sábado al concierto, ya que pudo conocer el Centro Cultural de Munro, lugar al que yo tengo tanto cariño».
También Luciano, integrante de la Orquesta, compartió: «El concierto fue una actividad inolvidable. En lo personal, pudo venir mi papá, quien hacía mucho tiempo no salía de su casa debido a diversos problemas de salud que está atravesando. Me transmitió que todo el esfuerzo había valido la pena, ya que lo disfrutó muchísimo. También pudo llegar un amigo con su familia. Se fueron felices y muy agradecidos por la invitación y por haber podido participar de la celebración. Fue el mejor festejo posible para este primer aniversario de nuestro querido Centro Cultural de la Zona Norte».










