Cada 2 de abril se conmemora el aniversario del fallecimiento de Josei Toda, segundo presidente de la Soka Gakkai, educador para la paz que asumió la responsabilidad de transformar la sociedad a través de la propagación del budismo de Nichiren, y su legado sigue interpelando nuestro presente, sobre todo por la firmeza con la que se opuso a la guerra y denunció las armas nucleares como una negación radical de la humanidad. En Argentina, donde esta fecha también convoca a honrar a los caídos en la Guerra de Malvinas, el 2 de abril puede volverse una ocasión no solo para recordar, sino para renovar la decisión de jamás volver a permitir la guerra.















