
Humanismo Soka
Martes 3: Luna llena

Fuente: Stellarium
Marzo arrancó con luna llena. Ocurrió un eclipse lunar, pero no era visible desde nuestro país. La Luna llena es el momento en que la Luna está exactamente opuesta al Sol, completamente iluminada.
Lunes 9: Encuentro Luna–Antares

Fuente: Stellarium
El lunes 9 de marzo, desde que la Luna sale, alrededor de las 23hs, hasta el amanecer, nuestro satélite se fue acercando visualmente a Antares, el corazón rojo de la constelación de Escorpio.
Y ahí estuvo la Luna, pasando cerquita en el cielo. Por supuesto, «cerquita» en términos astronómicos significa cientos de años luz de distancia real… Pero en nuestra bóveda celeste se vieron casi tocándose.
Estas conjunciones son un buen recordatorio de que el cielo es dinámico: nada está fijo, todo se mueve
Martes 17: Caravana planetaria

Fuente: Stellarium
El martes 17 de Marzo habrá un evento para madrugadores. Antes del amanecer, una finísima luna menguante se acerca a Mercurio y Marte.
Tres cuerpos del sistema solar muy juntos en el cielo matutino. Una pequeña caravana en el cielo.
Mercurio, el planeta más cercano al Sol. Marte, el rojizo. Y una Luna muy fina.
Domingo 22: Luna y las Pléyades

Fuente: Stellarium
El domingo 22 de marzo al anochecer, la Luna va a encontrarse muy cerca de las Pléyades. Las Pléyades son un cúmulo abierto de estrellas jóvenes, en la constelación de Tauro.
A simple vista, parecen un pequeño racimo brillante.
Ver la Luna al lado de este cúmulo nos da un contraste: Nuestro satélite cercano junto a un grupo de estrellas muy lejanas. Escalas distintas y tiempos distintos unidos en el mismo encuadre.
¡Los planetas en marzo!
Minutos antes del amanecer serán visibles el pequeño planeta Mercurio y el rojizo Marte marcando el camino antes de la salida del Sol.
El planeta Venus solamente será visible muy pocos minutos después de la puesta del Sol, habrá que esperar hasta el próximo mes para verlo más esplendente.
Durante todo el mes, Saturno se alineará con el Sol, lo que hará que su observación sea prácticamente imposible en estas semanas.
El único planeta que nos deslumbrará con su brillo durante el mes seguirá siendo Jupiter, visible desde la puesta del Sol y hasta un poco después de la medianoche, como una estrella blanca brillante
A continuación, compartimos unas palabras del maestro Ikeda en relación a la relación del ser humano con el cosmos:
«El universo se compone de incalculable número de partículas esenciales: protones, electrones, neutrones, fotones, y también átomos de elementos químicos, como el hidrógeno, el oxígeno y el calcio. Estas mismas partículas y elementos forman nuestro cuerpo. Un académico llegó a decir que "el cuerpo humano se compone del mismo material que las estrellas". Incluso, llamó a los hombres "hijos de las estrellas". Nuestro cuerpo no sólo está hecho de la misma materia que el universo, sino que está gobernado por los mismos principios básicos de generación y desintegración, y por el mismo ritmo cíclico de vida y muerte que impregna el cosmos.
Todas las leyes físicas, como las de gravedad y conservación de la energía, también operan en el microcosmos de cada entidad viviente individual.
A la Tierra le lleva 365 días, cinco horas y cuarenta y ocho minutos completar su revolución alrededor del Sol. Todo conserva un orden riguroso. Si nuestro planeta se apartara mínimamente de la órbita que lo liga al Sol, estaríamos en tremendos problemas. Y si el eje terrestre se desplazara un solo grado, se produciría una verdadera catástrofe. Todas las formas de vida que hay en el planeta correrían riesgo de extinguirse. Todo mantiene un equilibrio muy delicado, gobernado por el principio estricto de la inseparabilidad entre la vida y el universo gigantesco. El mismo principio se aplica a cada microcosmos, es decir, a la vida individual.
Por su parte, la ciencia está consagrada a la investigación de las leyes naturales, reales pero invisibles. Dicho estudio ha permitido inventar muchas máquinas y dispositivos que aplican esas leyes. Por ejemplo, comprender los principios de la flotación permitió al hombre inventar la navegación marítima y fluvial. Del mismo modo, cuando se descubrieron las leyes de la aerodinámica se pudo inventar el avión. Conocer las funciones de las ondas de radio allanó el camino para inventar la radio y la televisión.
No obstante, estas leyes naturales que acabo de mencionar son parciales. A diferencia de la ciencia, el budismo está consagrado a investigar y explorar la Ley Mística, la gran ley de la vida que es esencia y origen de todas las demás leyes y principios, existentes tanto en el reino material como en el mundo espiritual.
La Ley Mística también es invisible. Sin embargo, existe sin ninguna duda. Nichiren Daishonin reveló el objeto de respeto fundamental, el Gohonzon, con forma de mandala, para que podamos tomar contacto con la fuerza de la Ley Mística y manifestarla en nuestra vida. Por eso, el segundo presidente de la Soka Gakkai, Josei Toda, decía, en una forma muy fácil de entender: "Lamento usar una analogía tan simple, pero el Gohonzon es como una máquina generadora de felicidad".
Cuando hacemos gongyo y daimoku [repetición de Nam-myoho-renge-kyo] al Gohonzon, el microcosmos de nuestra vida individual armoniza perfectamente con el macrocosmos del universo». [1]
CITAS
[1] IKEDA, Daisaku: Conversaciones sobre la juventud: Para los protagonistas del siglo XXI, La importancia del gongyo y el daimoku (primera parte), publicado el 25 de junio de 1997, en el Koko Shimpo, periódico quincenal del Departamento de Estudiantes.








