Humanismo Soka
El maestro Ikeda dedicó las siguientes palabras a los miembros de la Región Patagonia Norte en el año 1994: «El Gosho expresa: “En cuanto a la propagación del budismo de esa zona, dejó todo en sus manos”. Ante todo, el Daishonin delegó en los laicos la tarea de difundir la enseñanza en las áreas locales y depositó en ellos su confianza absoluta. En respuesta a dicha confianza, si ustedes protegen su región como una irreemplazable tierra de Buda y brindan alegría a los demás, su ciudad del corazón brillará majestuosamente. Y la victoria, expresión de su buena fortuna, engalanará la vida de cada uno de ustedes». [1]

Respondiendo al deseo que expresó el maestro Ikeda en aquel entonces, treinta y cuatro representantes viajaron largas distancias hacia Buenos Aires, para compartir la primera capacitación del año 2026, la cual tuvo como eje principal profundizar la conciencia sobre la gran misión de cada persona, única e irremplazable, de alentar y brindar esperanza a quienes la rodean.
En el predio del CCJMDI, los participantes fueron recibidos por un radiante sol, y disfrutaron de diferentes actividades, estrechando los vínculos de amistad y profundizando la fe a partir del estudio y de las experiencias compartidas. A partir de este encuentro reafirmaron su gran compromiso de atesorar a cada persona, y avanzar con el espíritu de ponerse de pie como protagonistas del kosen-rufu.







En el volumen 24 de su novela La nueva revolución humana, el maestro Ikeda escribió:
«La característica esencial de un bodisatva es su juramento. El compromiso de ellos es propagar el Sutra del loto. Por eso, es importante entonar daimoku sin reservas para concretar nuestro juramento de llevar felicidad a todos los que se encuentran a nuestro alrededor.
Cuando hacemos daimoku seriamente basados en el compromiso de lograr el kosen-rufu, se manifiesta en nosotros el estado de vida de los Bodisatvas de la Tierra; el estado de vida de Nichiren Daishonin empieza a pulsar en nuestro interior, y de esta manera, podemos revelar nuestra Budeidad innata. En esto consiste la revolución humana, y ella hace posible una transformación drástica del karma.
Además, cuando entonamos daimoku y nos esforzamos para promover el budismo y para triunfar en bien del kosen-rufu, ya estamos manifestando el estado de vida de los Bodisatvas de la Tierra. Al practicar de este modo, cada individuo logra superar sus problemas personales.
Cuando penetra en nuestro ser el brillante sol del estado de vida de los Bodisatvas de la Tierra, se disipa la oscuridad de los sufrimientos y podemos caminar seguros por la senda que conduce a la felicidad». [2]
CITAS
[1] IKEDA, Daisaku: Mensaje enviado con motivo de la inauguración del Centro Cultural de la Patagonia, en marzo de 1994.
[2] IKEDA, Daisaku: La nueva revolución humana, Buenos Aires: Azul índigo, 2019, vol. 24, pág 2.









