
Humanismo Soka
«Kayo-kai» significa literalmente «Grupo de Soles y Flores». Fue fundado en 1952 y originalmente estaba conformado por integrantes de la DJF que recibían capacitación directa del maestro Josei Toda. Más adelante, el 16 de marzo de 2008 —en conmemoración del 50.° aniversario del Día del kosen-rufu—, se formó en Japón el «Kayo-kai Ikeda», por iniciativa de las propias integrantes del Departamento Juvenil Femenino.

A continuación, compartimos el mensaje que el maestro Ikeda y su esposa, Kaneko, dedicaron a las integrantes del Kayo-kai Ikeda de todo el mundo el 4 de junio de 2021.

«¡Felicitaciones por el Día del Kayo-kai Ikeda de la SGI!
¡Ustedes son los soles del amanecer de la Soka y las joyas refulgentes del kosen-rufu, que se alientan unas a otras y avanzan unidas, sin arredrar ni siquiera en los tiempos más difíciles! La solidaridad juvenil que reina entre ustedes es un faro de luz para la sociedad y una enorme esperanza en el futuro de nuestro mundo.
Nichiren Daishonin expresó a una de sus discípulas: “El Buda habita en nuestro propio corazón. Por ejemplo, el pedernal tiene la propiedad de encender el fuego, y las piedras preciosas poseen un alto valor intrínseco”.[1] Cada persona es infinitamente valiosa, porque posee la naturaleza de Buda. La Ley Mística permite a todos activar de manera ilimitada el valor, la sabiduría y el amor compasivo de la propia budeidad innata.
Así pues, por muchas adversidades que tengan delante, si continúan entonando Nam-myoho-renge-kyo podrán imprimir a todas las situaciones un giro positivo, en dirección a la felicidad y a la victoria, y resplandecer tal como son. Los progresos que hagan resueltamente en su revolución humana producirán un cambio en quienes las rodean, en sus circunstancias y hasta en el vecindario y la sociedad donde se desenvuelven.
Les pido que estudien con entusiasmo el budismo Nichiren, que enseña el principio de la transformación interior o revolución humana, para hacer posible la paz genuina en bien de todos. Practiquenlo con constancia en forma personal, y transmítanlo a otros con convicción.
Sean, todas y cada una, victoriosas campeonas de la dicha y de la paz, mientras expanden el afectuoso círculo de amistad del Kayo-kai, donde la alegría y la nobleza brillan sin parangón.
Mi esposa Kaneko y yo estamos siempre entonando daimoku por la salud y la felicidad de todas ustedes. Sepan que siempre las llevamos en nuestro corazón.
¡Por favor, cuídense mucho y aliéntense unas a otras!».
(Publicado el 4 de junio de 2021 en el Diario Seikyo, periódico de la Soka Gakkai).
CITAS:
[1] Los escritos de Nichiren Daishonin, Tokio: Soka Gakkai, 2008, pág. 1183.








