
Humanismo Soka
Entre canciones de tango, Mercedes Sosa, los Beatles y Harry Styles, esta divertida película cuenta la historia del científico biólogo Ryland Grace (Ryan Gosling), un maestro de escuela que se despierta de un coma a muchos años luz de la Tierra, solo, en una nave cuyo destino es salvar al Sol de apagarse.
¿Cómo terminó allí? Microorganismos alienígenas llamados «astrófagos» consumen y almacenan la energía de las estrellas, «infectándolas» hasta que se «apagan». Estos astrófagos están lentamente destruyendo al sol de nuestro sistema solar, causando que la vida en todas sus formas en el planeta se vea amenazada. Incluso descubren que todas las estrellas de la galaxia se fueron apagando, excepto una, ubicada en el sistema solar Tau Ceti, a unos 12 años luz de distancia.

[Imagen: Amazon MGM Studios]
Por este motivo, deciden viajar hasta allí para entender por qué los astrófagos no terminan con aquella estrella. Es así que todos los países del mundo se unen para construir una nave capaz de viajar a miles de años luz de distancia, para que puedan recolectar la información y enviarla a la Tierra. Sin embargo, como el combustible no alcanza para ir y volver, es una misión con solo un ticket de ida.
Si fallan, en los siguientes 30 años el planeta sufrirá una baja entre 10 y 15 grados. Además, como los astófagos crecen exponencialmente a medida que consumen la energía solar, la temperatura seguirá descendiendo hasta congelar todo el mundo, generando la extinción de toda forma de vida.
Eva Stratt (interpretada por Sandra Huller) lidera la misión global que busca salvar el sol. Convoca a Grace para que investigue la naturaleza de los astrófagos y él descubre cómo se reproducen. Gracias a esto, pueden utilizar la energía de los astrófagos como combustible para viajar entre las estrellas.
Sin embargo, unos días antes de que despegue la nave, los científicos que se estaban preparando para viajar sufren un accidente. Es por eso que Eva le pide a Grace que vaya.
Cuando despierta, Grace está solo, y casi sin recuerdos de cómo terminó allí. Pero cuando llega a Tau Ceti, conoce a un extraterrestre «eridiano», a quien llama Rocky. Rocky, compuesto mayormente de piedra, no tiene un rostro ni ve luz. Él también está solo en su nave, por lo que, luego de aprender a comunicarse, Grace y Rocky desarrollan una profunda amistad. Aunque en la Tierra, Grace estaba prácticamente solo, allí, en el espacio exterior, conecta de vida a vida con este extraño y divertido ser. Juntos, complementarán sus habilidades y conocimientos para salvar sus planetas. Sin embargo, más de una sorpresa los aguarda.

[Imagen: Amazon MGM Studios]
Es destacable la gran actuación de Ryan Gosling, presente en casi la totalidad de la película (y en más de la mitad de ella completamente solo), siempre aportando una cuota de sentido de humor que le da a esta historia mucha liviandad y la vuelve muy entretenida.
A su vez, es alentador ver a un personaje como Grace, que a pesar de ser imperfecto y dudoso, y de no querer en un primer lugar sacrificar su vida para salvar a nadie, puede desplegar todo su potencial y, por sí mismo, crear la posibilidad de la salvación no solo para nuestro planeta, sino también para el de Rocky. Incluso en un momento expresa, con humor: «Primero tengo que salvar a la humanidad. Estúpida humanidad. Se interpone en el camino de mis hobbys». En medio de la soledad y la catástrofe, Grace encuentra una forma de reír, que expresa, a su vez, un rayo de esperanza.
La historia lleva a la reflexión de que, a pesar de que uno no siempre crea en uno mismo, el potencial de la vida es innato, y en el instante en que nos entregamos a la misión que tenemos entre manos, podemos desarrollarnos sin límites. Grace, un personaje con quien uno se puede identificar fácilmente, es una persona común que se vuelve capaz de salvar a la humanidad cuando deja de pensar solo en él mismo y comienza a preocuparse genuinamente por alguien más: en este caso, su nuevo amigo Rocky. Es aquella amistad sincera lo que crea la condición del triunfo.

[Imagen: Amazon MGM Studios]
El maestro Ikeda una vez afirmó: «Tal vez parezca más sencillo vivir seguros dentro de nuestro propio mundo cerrado, pero así no creceremos como personas. Solos y aislados, nuestra personalidad no tiene cómo brillar. La interacción con los demás enriquece nuestra vida. Es importante que abramos el corazón y la mente, y que entablemos lazos con quienes nos rodean.
Nosotros estamos siempre deseosos de conocer a cada persona de nuestro medio ambiente para estrechar lazos, iniciar francas conversaciones y trabajar juntas en pos de un mundo mejor y más pacífico, basado en una filosofía de respeto a la dignidad de la vida. Esa es la forma de convertir el lugar donde vivimos en una “tierra de los tesoros”.
En el mundo actual, que muchos comparan con un “infierno de soledad y aislamiento”, la Soka Gakkai está construyendo y expandiendo genuinos lazos humanos. Les pido a los jóvenes, con su estupenda pasión y energía, que fortalezcan sus lazos de confianza en el lugar donde estén. Oro para que ustedes, mis jóvenes amigos, avancen enérgicamente por el camino de la victoria juvenil y, con inmensa alegría de vivir, inauguren una nueva época de esperanza».1
CITAS
1 IKEDA, Daisaku: A mis jóvenes amigos, los líderes de una nueva era: Acercar a las personas: El poder de los lazos humanos, publicado el 29 de marzo de 2012 en el Diario Seikyo, periódico de la Soka Gakkai.








