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40° ANIVERSARIO DEL GRUPO TESOROS | «Soles que irradian esperanza»

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Humanismo Soka

jueves, 16 de abril de 2026

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El sábado 11 de febrero se realizaron en todo el país encuentros conmemorativos al 40.° aniversario del grupo «Tesoros», conformado por señoras jóvenes integrantes del Departamento Femenino de la Soka Gakkai, quienes en medio de sus múltiples ocupaciones se esfuerzan cada día para brillar como radiantes soles de esperanza de la sociedad.

El sábado 11 de febrero se realizaron en todo el país encuentros conmemorativos al 40.° aniversario del grupo «Tesoros», conformado por señoras jóvenes integrantes del Departamento Femenino de la Soka Gakkai, quienes en medio de sus múltiples ocupaciones se esfuerzan cada día para brillar como radiantes soles de esperanza de la sociedad.

El sábado 11 de febrero se realizaron en todo el país encuentros conmemorativos al 40.° aniversario del grupo «Tesoros», conformado por señoras jóvenes integrantes del Departamento Femenino de la Soka Gakkai, quienes en medio de sus múltiples ocupaciones se esfuerzan cada día para brillar como radiantes soles de esperanza de la sociedad.

El 11 de febrero de 2007, en ocasión de la conmemoración del natalicio de Josei Toda, el maestro Daisaku Ikeda escribió un poema titulado «A las jóvenes madres del kosen-rufu», el cual se convirtió en un aliento eterno para las integrantes del grupo Tesoros. A continuación, compartimos los fragmentos del mismo:


«Nichiren Daishonin declara:

“Cien años de práctica

en la Tierra de la Perfecta

Felicidad no se comparan

con el beneficio de un solo

día de práctica en el mundo impuro”. [1]


Las épocas de dificultad

nos permiten dedicarnos

a la práctica budista

con toda intensidad

y acumular beneficios incalculables.


La felicidad yace

en no ser derrotados.

Y no ser derrotados

significa que hemos vencido.


¡El budismo del sol

es la fuerza impulsora

que nos mantiene avanzando!». [2]


Cuando nos esforzamos en revitalizar nuestra vida a través de la práctica cotidiana del daimoku y salimos al encuentro de quienes sufren para brindarles palabras de aliento, cambiamos nuestra realidad al convertirnos en un sol que irradia esperanza, e ilumina, a su paso, todo lo que lo rodea.

Al respecto, el maestro Ikeda también expresó: «En el universo hay infinitas formas de vida. Entre todas ellas, poseemos la buena fortuna de haber nacido como seres humanos. Además, podemos orar al Gohonzon, y esto es una oportunidad tan rara, que solo se da en miles, decenas de miles o millones de años… Por otro lado, esta vida que tenemos se ha producido justo en la época del kosen-rufu mundial. ¡Qué profundos son nuestros lazos «kármicos»! ¡Y qué inmensa es nuestra misión! En el budismo, no existen las coincidencias. Vivir conscientes de este hecho solemne es un placer indescriptible, que nos desborda de alegría. Debemos mantener nuestra fe con un solo objetivo puro y sincero, considerando cada día de vida como un tesoro. Cuando practicamos con esta sensación exultante y entusiasta, recibimos beneficios de inmediato». [3]

 


Construir una felicidad genuina

«El Daishonin declara:

“Para los seres humanos,

la única felicidad verdadera

es recitar Nam-myoho-renge-kyo”. [4]

Las que se empeñan en la fe

y luchan hasta el final

conocen el sabor sublime

de la felicidad genuina». [5]


La propia revolución humana es el único medio certero para transformar la sociedad; es, a su vez, el origen de la paz y la felicidad. Si perseveramos pacientemente, ¡sin dudas triunfaremos!

El maestro Ikeda también escribió: «La paciencia es indispensable para ser feliz. Hay muchos que sueñan con conocer la felicidad, sin tener que desarrollar paciencia. Pero esto es como un sueño. Y un sueño es solo eso: ilusión. Sería como soñar con una vida fácil. La búsqueda de esta clase de felicidad solo puede hacernos infelices». [6]

Entender que cada situación es la oportunidad para manifestar nuestra Budeidad inherente nos permite convertir cualquier circunstancia en la oportunidad de crear valor para nuestra propia vida. Si oramos con la firme determinación de: «Voy a hacer mi revolución humana antes que ninguna otra cosa», veremos abrirse el camino.



El poema, estudiado en esta aniversario por las integrantes del grupo Tesoros, prosigue con las siguientes palabras:


«Mi esposa también se volcó

de lleno a sus actividades

en su época de joven madre.

Con los niños a cuestas,

salía con frecuencia a alentar

a sus amistades.


“¡En tu aspecto,

delicada cómo la luna!

¡En tu espíritu, fuerte cómo la ley mística!”.


El día de su cumpleaños,

en 1958,

el último año de su vida,

el maestro Toda

dedicó este poema a mi esposa». [7]


Este poema, dedicado por el maestro Toda a la señora Kaneko en 1958, refleja las expectativas depositadas en cada una de las integrantes del grupo Tesoros. ¡Con este espíritu invencible, sigamos desafiandonos en construir nuestra propia felicidad mientras alentamos a una persona tras otra en consolidar vidas verdaderamente dichosas!




CITAS 

[1] Los escritos de Nichiren Daishonin, Tokio: Soka Gakkai, pág. 773

[2] IKEDA, Daisaku: A las jóvenes madres del kosen-rufu, publicado el 14 de febrero de 2007 en el Diario Seikyo, periódico de la Soka Gakkai.

[3] IKEDA, Daisaku: La sabiduría del Sutra del Loto, Buenos Aires: Azul índigo, 2024, vol. 4, pág. 332.

[4]  WND , vol. 1, pág. 681.

[5] Op. cit. 2.

[6] Op. cit. 3, pág. 346.

[7] Op. cit. 2, 5.



© Humanismo Soka - 2024

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