
Humanismo Soka
Celebrando esta fecha tan significativa, compartimos la editorial que el maestro Ikeda dedicó a los integrantes del Departamento de Estudiantes Secundarios titulado «¡Jóvenes fénix, remonten vuelo en el cielo del porvenir!». El mismo fue publicado en el Daibyakurenge, revista mensual de estudio de la Soka Gakkai de noviembre de 1965.
«¡A mis jóvenes amigos, miembros del Departamento de Estudiantes Secundarios, que avanzan hacia el mañana y heredan el futuro! Ustedes son los jóvenes fénix que harán realidad el kosen-rufu. Por lo tanto, su desarrollo es la esperanza de la Soka Gakkai y representa los albores de una nueva era para el Japón y para el mundo».
El Departamento de Estudiantes Secundarios es la primera que se ha fundado después de haber iniciado la fase esencial de nuestro movimiento. Su crecimiento rápido y dinámico ha sido sorprendente... Nos hace pensar en el agua de las vertientes de montaña que confluye en un gran río. Es un hecho históricamente inevitable que ustedes sean una potente fuerza motriz, encargada de dar forma y rumbo a la sociedad y a la época del mañana.
Mientras la Soka Gakkai rebosa de vitalidad pura, joven y robusta, sus cimientos serán siempre sólidos, y podremos lograr sin ninguna duda la noble labor del kosen-rufu. De esa forma, la Soka Gakkai asegurará la eterna transmisión de la Ley Mística.
Entre Nichiren Daishonin y su sucesor directo, Nikko Shonin, había veinticuatro años de diferencia. Del mismo modo, en la Soka Gakkai hubo una brecha de 28 años y ocho meses entre el fundador Tsunesaburo Makiguchi y el segundo presidente Josei Toda; y de 28 años y un mes entre el maestro Toda y yo.
El Daishonin escribe: «T’ien-t’ai afirma: “Del índigo se obtiene un azul mucho más intenso”. Este pasaje significa que si uno impregna algo muchas veces en tintura de índigo, obtiene un azul más intenso que el de las hojas [con que se prepara la tinción]. El Sutra del loto es como el índigo, y la fortaleza de nuestra práctica es como el azul que se torna cada vez más intenso».
Estoy profundamente convencido de que ustedes, los miembros del Departamento de Estudiantes Secundarios, son verdaderos jóvenes fénix, y que poseen la gran misión de guiar a la Soka Gakkai en el futuro, desarrollando aún más nuestro movimiento.
Como todos bien saben, la época de los jóvenes es un período de extrema importancia para la educación y para el desarrollo de la personalidad. No es exagerado decir que el esfuerzo y la diligencia que inviertan hasta los treinta años determinarán su futuro.
Cuando observamos la vida de muchas figuras admirables del pasado y del presente –líderes, intelectuales, escritores y empresarios– vemos que han superado grandes adversidades y pruebas en su juventud y que, de ese modo, han llegado a lograr proezas sorprendentes que nadie había conquistado con anterioridad. En la mayoría de los casos, lo que dio brillantes frutos a sus treinta, cuarenta y cincuenta años fueron las ideas innovadoras y los elevados ideales que habían albergado en su temprana juventud.
El innovador docente y escritor Yukichi Fukuzawa (1835-1901) también erigió, antes de sus veinte años, los cimientos de sus logros posteriores. William Pitt el Joven (1759-1806) –considerado uno de los primeros ministros más capaces de Gran Bretaña– ocupó su primer cargo público a los 24 años, y dejó un brillante legado en el gobierno constitucional de su país. El gran astrónomo italiano Galileo Galilei (1564-1642) y el matemático alemán Carl Friedrich Gauss (1777-1855) hicieron sus descubrimientos capitales antes de los veinte años; el escritor y poeta alemán Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832), del mismo modo, comenzó a escribir su obra magna Fausto a los veinticuatro.
Espero que todos ustedes, por haber adoptado la suprema enseñanza budista de Nichiren Daishonin a tan corta edad, tengan la profunda conciencia de que cada episodio de su vida y de sus actividades es, de por sí, una preciada experiencia y, a la vez, un eslabón en el importante proceso de trazar los cimientos del futuro.
En tal sentido, mi más sincero deseo es que siempre se basen en la fe, que entonen abundante daimoku y que cultiven su sabiduría; deseo que gocen de una salud robusta y sólida, y que especialmente en este período de su juventud, den absoluta prioridad al estudio, procurando adquirir un conocimiento vasto y abierto, que les permita lograr espléndidos resultados en el futuro.
Estoy seguro de que algunos de ustedes están enfocados en estudiar para aprobar los exámenes de ingreso en la universidad, y sé que otros posiblemente tengan empleos diurnos y estén cursando estudios vespertinos, dedicándose con esmero al aprendizaje en condiciones menos favorables. También imagino que algunos entrarán en el mundo laboral inmediatamente después de terminar la escuela secundaria, mientras que otros cursarán estudios superiores y, de esa manera, prolongarán más los años dedicados a la adquisición de conocimientos. Cada persona tiene su propio camino en la vida.
Pero si mantienen toda la existencia una firme fe y se basan en la Ley Mística, sin duda podrán concretar una felicidad genuina, la verdadera victoria en la vida, y cumplir su misión esencial en aras del kosen-rufu. Esto les quedará muy claro si observan el ejemplo de sus predecesores en la fe.
Han pasado ya un par de décadas desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Pero los conflictos y la discordia siguen asolando nuestro planeta. Todavía no se vislumbran los primeros destellos de la paz genuina, y ni siquiera en el Japón, pese al aspecto superficial de prosperidad, no hay garantía alguna de paz o de felicidad.
La falta de una filosofía orientadora deja a las personas desarmadas para enfrentar el futuro con fe y esperanza. En particular, el incremento de la delincuencia juvenil refleja la confusión que reina en la época actual. Estos jóvenes confundidos, que causan sufrimiento a sus padres y ocasionan problemas a la sociedad, en definitiva son los primeros que experimentarán las consecuencias en su propia vida y que terminarán perdiendo en la contienda de la existencia lamentándose de por vida por su proceder. Para nosotros, este es el momento de avanzar y de dedicarnos plenamente a la paz mundial; en otras palabras, al kosen-rufu mundial.
Hasta ahora, me he esforzado con toda la vida por abrirles el camino a ustedes, y estoy resuelto a seguir haciéndolo.
Espero que siempre mantengan la fe con corazón puro, dondequiera que vayan, y que siempre desplieguen a su alrededor el genuino espíritu de Gakkai, para poder, algún día, extender las alas y emprender vuelo en libertad, cumplir cada uno el papel que mejor le siente, sobre los sólidos cimientos que sus antecesores han creado a costa de una labor ardua y extenuante.
Por favor, vivan cada día con brillante esperanza, seguros de que la época en que hayan crecido espléndidamente y se pongan juntos de pie, con un solo corazón, marcará la hora de lograr el gran juramento del kosen-rufu.
Oro por su monumental desarrollo como jóvenes Bodisatvas de la Tierra, y por su acción resuelta en bien de la sociedad, de la Ley y de ustedes mismos.
(Publicado en el Daibyakurenge, revista mensual de estudio de la Soka Gakkai de noviembre de 1965).








