Humanismo Soka
Una historia de resiliencia
Andrea Bocelli nació en Lajatico, un pueblo situado en la Toscana, provincia de Pisa, en Italia. Desde muy joven padeció serios problemas de salud, entre ellos glaucoma congénito, y una miopía que dificultó su inserción en las escuelas locales, y la vinculación con niños de su entorno. A los doce años, luego de un accidente deportivo quedó totalmente ciego, pero lejos de tomar este hecho como un sufrimiento, tal como cuenta en el documental autobiográfico «Because I Believe», el artista revela con admirable sentido del humor: «Fue la primera y última vez que fui arquero». [1] Su madre marcó un rol central durante aquella etapa, porque lo alentó a no ponerse en la postura de «pobre chico» y que evite la autocompasión. Esta perspectiva le permitió esforzarse en cada aspecto de su carrera y su vida personal. Finalizó la carrera de abogacía, y luego de ejercerla por un corto período, decidió dedicarse por completo a la música.
Este pensamiento está ligado profundamente a lo que en el budismo de Nichiren denominamos el concepto ganken o go (adoptar voluntariamente el karma apropiado), que el maestro Daisaku Ikeda explica en uno de sus ensayos: «Sea cual fuere el karma de una persona, sin falta posee un hondo significado. Esto no es un simple juego de perspectivas. Cambiar el mundo comienza por cambiar la propia forma de ver las cosas». [2]
Cosechando amistades de paz
Si bien Bocelli nunca intentó ponerle etiquetas a su estilo, siempre se enfocó en emprender los desafíos que se le presentaban, enfocado en su amor por la ópera y en su estudio diligente del arte y la cultura. En 1994, ganó el Festival de nuevos talentos de San Remo a la edad de 36 años, luego de recorrer un camino de años de desafío y esfuerzo.
Y su popularidad empezó a crecer a través de una invitación del cantante pop Zucchero Fornaciari, con quien cantó la canción Miserere. Esto impactó en la escena europea, y a través de eso pudo conocer a Luciano Pavarotti, con quien entabló una profunda amistad. Pero no fue sino hasta 1995, donde lanzó la obra que lo elevó a la fama: Con te partiró, la cual fue grabada junto a la soprano Sarah Brightman, y es considerado un clásico dentro del género.
En la década del noventa, la fusión en música y las mezclas de estilo eran comunes, pero la ópera y el pop estaban a distancias considerables, e intentar fusionar ambos géneros no era tomado muy en serio por artistas de dichos espacios. Sin embargo, con la calidad de su arte, y la personalidad y belleza de su voz, Bocelli permitió crear un nuevo género musical de manera excepcional, abriendo el camino para que muchos artistas desarrollen carreras dentro del crossover ópera pop.
Para celebrar a viva voz sus treinta años en la música, el año pasado lanzó el álbum «Duets 30th Anniversary» junto a artistas pop, clásicos, de música urbana y rock. En una entrevista reciente, expresó: «Considero que la música clásica y el pop son dos universos distintos, cada uno con sus propias dificultades y su dignidad artística. Adoro el repertorio lírico, pero también disfruto de la música llamada “ligera”, que exige instinto, entrega emocional e improvisación, y que, cuando es de calidad, es capaz de brindar grandes emociones».

El álbum «Duets 30th anniversary» es un muestra perfecta de su absoluta maestría para unir artistas de diferentes géneros y estilos.
«Confiar en lo que el destino trae»
Andrea Bocelli ha sabido enamorar con su personalidad, cautivar, reinventarse, acercar mundos aparentemente lejanos, con un arte de calidad, trascendiendo todos los obstáculos o adversidades que le pudo deparar su historia personal. «Siempre he confiado en lo que el destino tiene para mí», dice el tenor.
Para los practicantes del budismo Soka, el destino no es algo prefijado que nos limita, sino que podemos esforzarnos en nuestra revolución humana, con la convicción de que transformando los aspectos más difíciles que nos toca enfrentar en la vida, alcanzaremos un estado interior de profunda alegría que nos permita inspirar a otros a hacer lo mismo.
El tenor italiano, se presentó en Argentina, en el Teatro Colón, y en el club Hipódromo de San Isidro, para interpretar sus éxitos más grandes.
Sobre el poder del canto, el maestro Ikeda expresó: «La voz tiene vida. Por eso tiene el poder de conmover y emocionar la vida de los semejantes. El sentimiento que impregna la voz entra a través de los oídos, “el portal del espíritu”; alcanza el corazón, lo moviliza y estimula reacciones, que luego se manifiestan en actos visibles. Cuando una canción se eleva a los cielos para generar una respuesta, se convierte en oración. Cuando salimos al encuentro de otros, la distancia entre ambos corazones queda franqueada, y esto nos llena de alivio y satisfacción. La voz tiene el poder de transformar la vida desde adentro, de fortalecerla y purificarla». [3]
¡Humanismo Soka recomienda! Para escuchar en cualquier plataforma:
-Con té partiró (Junto a Sarah Brightman)
-Vivo por ella (Versión junto a Karol-G y Versión junto a Marta Sanchez)
-If Only (Junto a Dua Lipa)
CITAS:
[1] Véase: https://www.eltiempo.com/cultura/musica-y-libros/la-buena-musica-no-morira-andrea-bocelli-3427210
[2] IKEDA, Daisaku: La sabiduría para ser feliz y crear la paz, Buenos Aires: Azul índigo, 2022, vol. 2. pág. 110.
[3] IKEDA, Daisaku: ¡QUÉ HERMOSA ES LA VIDA! La Ópera Real de Gran Bretaña (British Royal Opera), publicado el 11 de abril de 2004 en el Diario Seikyo, periódico de la Soka Gakkai.









