Humanismo Soka
¿Es posible integrar la economía, el desarrollo social y el cuidado ambiental? Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) conjugan estas tres dimensiones indivisibles para brindar metas claras sobre a qué se debe aspirar para lograr una sociedad de paz.
El antecedente de los ODS fueron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) [2] que funcionaron desde el año 2000 al 2015. Con ellos, se habían establecido 8 objetivos y 21 metas, orientadas fundamentalmente a remediar los problemas del hambre y la pobreza en los países en desarrollo. En su Propuesta sobre el medioambiente del año 2012, Ikeda señaló la necesidad de establecer un conjunto de objetivos que no sólo den continuidad a los ODM sino que «sirva como catalizador de un cambio positivo entre la gente, con miras a la creación de una sociedad global sostenible». [3] Además, resaltó la necesidad de que se incorporen los ámbitos que no cubrían los ODM tales como «el cambio climático, la biodiversidad, la reducción de los riesgos de desastres y la resiliencia; e involucrar a todas las partes interesadas en el desarrollo sostenible, incluidas las comunidades locales, la sociedad civil y el sector privado, junto con los gobiernos». [4]
En septiembre del año 2015 fue aprobada por unanimidad en la Asamblea General de las Naciones Unidas la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Allí, se definen los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y las 169 metas que especifican estos Objetivos.

En la introducción de esta Resolución se establece a la pobreza como el mayor desafío de la humanidad: «Reconocemos que la erradicación de la pobreza en todas sus formas y dimensiones, incluida la pobreza extrema, es el mayor desafío a que se enfrenta el mundo y constituye un requisito indispensable para el desarrollo sostenible». [5]
En este sentido, Ikeda destaca en su Propuesta de Paz del año 2015 «el compromiso de proteger la dignidad de todas las personas, sin excepción» [6] de la Agenda 2030, y señala: «Recuerdo que mi maestro Josei Toda (1900-1958), segundo presidente de la Soka Gakkai, señaló: “Mi deseo es que nunca más haya que usar la palabra sufrimiento para describir a una persona, a un país o a este mundo en que vivimos…”». [7]
Tejer una red solidaria para «no dejar a nadie atrás»
El espíritu fundamental de los ODS es No dejar a nadie atrás. El maestro Ikeda describe con claridad la importancia de este lema:
«Uno de los aspectos más llamativos de los ODS quizá sea el enunciado de la determinación de no excluir a nadie, que se expresa con claridad ya en el primer objetivo: “Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo”. Si bien los ODM lograron reducir la pobreza extrema a la mitad, estas nuevas metas representan un avance importante, ya que afirman que ni una sola persona debe ser abandonada a su suerte.
La Agenda 2030 visibiliza y destaca la importancia de empoderar a los grupos especialmente vulnerables: los niños, la gente mayor, las personas con discapacidades, los refugiados y los migrantes. Exhorta a fortalecer las medidas de apoyo adecuadas a las necesidades específicas de estos grupos vulnerables, y a mejorar las condiciones de quienes viven en zonas afectadas por emergencias humanitarias o por el terrorismo.
Me complace particularmente que los ODS enfaticen el principio de no excluir a nadie, algo que he venido promoviendo siempre». [8]
Luego de la crisis generada por la expansión del coronavirus, en la Propuesta de Paz del año 2022, la última que presentó a la ONU, remarcó la importancia de impulsar nuevamente el espíritu de los ODS con la determinación de no dejar a nadie atrás y de construir un mundo donde cada habitante pueda disfrutar la dicha de estar vivo. Señaló: «Después de un desastre, el sentimiento de no dejar a nadie atrás suele prevalecer espontáneamente. Pero, a medida que avanza la reconstrucción, esa conciencia solidaria tiende a diluirse. Asimismo, cuanto mayor es la magnitud de la crisis —tanto en el caso de la pandemia como del cambio climático— mayor es la probabilidad de que el factor causante del peligro concentre todo el interés y de que nuestro compromiso de no dejar a nadie atrás vaya desdibujándose con el tiempo, aun sabiendo que es un imperativo fundamental. En tal sentido, las respuestas deben asegurar que las personas más afectadas y expuestas a las consecuencias de la crisis cuenten, en su entorno inmediato, con otros a quienes recurrir en busca de apoyo». [9]
¿Qué significan los «objetivos, metas e indicadores»?
Veamos un ejemplo: El ODS 1 es «Poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo».
Este primer ODS tiene 7 metas, entre ellas, la 1.1 dice: «De aquí a 2030, erradicar para todas las personas y en todo el mundo la pobreza extrema (actualmente se considera que sufren pobreza extrema las personas que viven con menos de 1,25 dólares de los Estados Unidos al día)». La meta especifica el objetivo. Ahora, para evaluar concretamente los resultados se elaboraron indicadores que funcionan para realizar el seguimiento de las metas establecidas. Es decir, es la cuantificación del anhelo a concretar. Aunque no fueron establecidos en la resolución de la Agenda 2030, en Julio de 2017 se aprobaron los 234 indicadores que abarcan todos los objetivos. [10] Estos indicadores deben utilizarlos las distintas organizaciones gubernamentales para mostrar sus avances.
En este ejemplo visto, el indicador de esta meta es: «1.1.1 Proporción de la población que vive por debajo del umbral internacional de pobreza, desglosada por sexo, edad, situación laboral y ubicación geográfica (urbana o rural)». Es decir, es el valor numérico que evalúa esta meta para concretar el objetivo de poner fin a la pobreza en todas sus formas. De esta forma, con el establecimiento de los objetivos, metas e indicadores se pueden evaluar concretamente los avances en cada aspecto.
A todo este conjunto de objetivos se los puede entender no tanto como un listado diferenciado de tareas a conseguir, sino como una red interrelacionada de objetivos [11] cuya finalidad es hacer sostenible la vida en la tierra y asegurar los derechos humanos en cada lugar. En la siguiente ilustración se puede observar un ejemplo de las conexiones de esta red de objetivos; en cada lugar se debe hacer este análisis adaptado a las condiciones. Los ODS se proponen como un abordaje integral a las problemáticas actuales.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible como una red de objetivos (Le Blanc, 2015) (Fuente: https://www.un.org/esa/desa/papers/2015/wp141_2015.pdf).
Dentro de esta red, que a simple vista parece un problema matemático, se desarrolla la vida de las personas. El maestro Ikeda expresa que «la forma exacta de la sociedad global sostenible que aspiran a lograr los ODS no es algo fijo y conocido de entrada. Así como varias crisis y amenazas se manifiestan de manera diferente en entornos diversos, la sostenibilidad tampoco tiene una fórmula de aplicación universal». [12] Además, aclara que aún cuando haya resultados positivos no deben considerarse soluciones definitivas. Cada persona en cada lugar debe crear a su propio modo su lugar en su comunidad sostenible. Además, con una profunda convicción en el valor de cada persona, aclara el punto de partida para enfrentar este desafío:
«El contorno nítido de una sociedad global sostenible se hará visible en la medida en que cada uno de nosotros haga un inventario de las cosas que considera de valor irreemplazable y actúe con sabiduría para protegerlas y transmitirlas a la posteridad. Aquí se ve la relevancia de la creación de valor en el lugar donde cada uno se encuentra, mediante las palabras y acciones que solo uno puede generar». [13]
Así como los ODS forman esta red integral de objetivos y unos inciden sobre otros, la cuestión climática y ecológica está moldeando el desafío global. En este sentido, el maestro Ikeda señala en su Propuesta de Paz del año 2020: «Por cierto, tal como ha declarado el secretario general de la ONU, António Guterres, el cambio climático es “el problema que define nuestra época”. Sus consecuencias amenazan con volver irrelevantes las gestiones globales para erradicar la pobreza y el hambre, planteadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible». [14]
El Stockholm Resilience Center (apoyado por el reconocido científico Johan Rockstrom) plantea que no todos los ODS tienen la misma importancia y establece un orden:

Stocholm Resilience Center (Fuente: https://www.stockholmresilience.org/research/research-news/2017-02-28-contributions-to-agenda-2030.html)
Indica que aunque los 17 objetivos se proponen por la ONU son de igual importancia abarcando todas las necesidades para construir una sociedad de paz, hay un orden debido a su valor en el sostén de la vida. Los ODS que involucran a la biósfera son de necesidad vital, el segundo lugar lo ocupan los referidos a la sociedad y por último los económicos. Los ODS vinculados a la biósfera se refieren a la protección de la biodiversidad, que es la que sostiene la vida en la tierra. Absolutamente todos los bienes (incluyendo el dinero), provienen en esencia de los bienes y servicios que provee la naturaleza.
En la Propuesta sobre el medioambiente, Ikeda expresa su anhelo: «Por cierto, es una realidad innegable que muchas sociedades seguirán priorizando el crecimiento económico. Pero creo que es necesario que todas examinen nuevamente los objetivos y las razones que subyacen bajo ese crecimiento, y que estén plenamente conscientes de que existen otras prioridades». [15]
En este punto es donde se torna más crucial la mirada del maestro Ikeda que ilumina el camino en la misión de «No dejar a nadie atrás». Continúa diciendo:
«En tal sentido, modificar el rumbo de la civilización hacia la sostenibilidad requiere que las cuestiones implicadas se consideren desde una escala auténticamente humana, dentro del contexto y de las experiencias del diario vivir. Es allí donde debemos sentir plenamente el peso de la dignidad inalienable de la vida y reflexionar sobre lo que es verdaderamente importante para nosotros y sobre lo que debemos proteger unidos.
Esa es la razón por la que es inaceptable pretender el logro de la sostenibilidad como una simple cuestión de ajuste de políticas para optimizar el equilibrio entre las necesidades económicas y ecológicas. Por el contrario, la sostenibilidad debe ser entendida como un reto y una empresa que requiere el compromiso de todos. En esencia, la sostenibilidad significa trabajar para construir una sociedad que priorice ante todo la dignidad de la vida, la dignidad de todos los miembros de las generaciones actuales y de las venideras, así como de la biosfera que nos sustenta». [16]

Desde 1983 hasta el 2022, Daisaku Ikeda publicó 40 propuestas anuales de paz.
El maestro Ikeda, basado en la filosofía del budismo de Nichiren, destaca el infinito potencial de cada persona para crear valor en sus respectivas circunstancias. «Precisamente porque el problema del cambio climático es tan complejo y requiere de un enfoque multidimensional, al mismo tiempo también ofrece a los seres humanos muy diversas oportunidades de desplegar su potencial sin límites». [17]
Al respecto, se destacan particularmente dos puntos cruciales que se repiten en las sucesivas propuestas:
La solidaridad:
«Será la solidaridad entre personas comunes lo que nos impulsará en nuestro esfuerzo por responder a los desafíos pendientes, incluidos los que tendremos que afrontar para cumplir los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible». [18]
Esta solidaridad consiste en extender la mano a quienes están a nuestro alrededor y desafiarse en unión. Señala la importancia de escuchar las voces de las personas más perjudicadas y «sentarse a dialogar con ellas para buscar juntos las soluciones». [19] De esa forma podemos asegurar que no se deje a nadie al margen y asegurar el éxito de los objetivos.
Foco en los jóvenes:
«El camino para solucionar el problema del cambio climático y lograr los ODS no será fácil ni sencillo. Sin embargo, tengo la profunda convicción de que, mientras exista solidaridad entre los jóvenes, no habrá crisis que no podamos superar». [20]
El maestro Ikeda durante toda su vida confió plenamente en los jóvenes para que marchen a la vanguardia de la sociedad, para que concreten todos sus sueños y desarrollen una vida pletórica de felicidad y esperanza. En este desafío por asegurar la concreción de los ODS el rol protagónico de los jóvenes será la clave.
«Escuchar a los jóvenes ya no es una opción ni es solo la “mejor” decisión. Es el único camino lógico posible; es un curso que no podemos eludir si, de verdad, nos preocupa el futuro de este mundo». [21]
En su poema ¡Jóvenes, escalen la montaña del kosen-rufu del siglo XXI expresó:
Los tiempos han comenzado a moverse,
minuto a minuto.
Se alejan del materialismo,
se acercan a la espiritualidad.
Y luego irán a la espiritualidad
hacia una era de la vida.
La gente ha comenzado a entender
que el valor de la auténtica felicidad humana
solo en la vida misma se encuentra.
¡Emprendamos juntos una partida renovada por la concreción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia el 2030, y hagamos realidad el ideal de la «era de la vida» que nos transmitió el maestro Ikeda!
CITAS
[1] [5] Organización de las Naciones Unidas (2015). Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Asamblea General. A/RES/70/1. Véase: https://docs.un.org/es/a/res/70/1
[2] CEPAL (2026, 02 de Febrero). Objetivos de Desarrollo del Milenio. Véase: https://www.cepal.org/es/temas/objetivos-desarrollo-milenio-odm/objetivos-desarrollo-milenio
[3] [4] [15] [16] IKEDA, Daisaku: Propuesta sobre el medio ambiente. Por una sociedad global sostenible: Aprendizaje para el empoderamiento y el liderazgo, 5 de junio 2012. Véase: https://www.daisakuikeda.org/es/sub/resources/works/props/environ-proposal-2012.html
[6] [7] [18] IKEDA, Daisaku: Propuesta de paz 2015. Un compromiso colectivo: Erradicar el sufrimiento de la tierra y construir un futuro más humano, 26 de enero 2015. Véase: https://www.daisakuikeda.org/es/sub/resources/works/props/2015-peace-proposal.html
[8] [12] [13] [19] IKEDA, Daisaku: Propuesta de paz 2016. El respeto universal a la dignidad de la vida: un gran camino hacia la paz, 26 de enero 2016. Véase: https://www.daisakuikeda.org/es/sub/resources/works/props/2016-peace-proposal.html
[9] IKEDA, Daisaku: Propuesta de paz 2022. Transformar la historia humana: Un haz de luz hacia la paz y la dignidad, 26 de enero 2022. Véase: https://www.daisakuikeda.org/es/sub/resources/works/props/2022-peace-proposal.html
[10] Organización de las Naciones Unidas (2017). Labor de la Comisión de Estadística en relación con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Asamblea General. A/RES/71/313. Véase: https://ggim.un.org/documents/A_Res_71_313_s.pdf
[11] Le Blanc, D. (2015). Towards integration at last? The sustainable development goals as a network of targets. Sustainable Development, 23(3), 176–187. https://doi.org/10.1002/sd.1582
[14] [17] [20] [21] IKEDA, Daisaku: Propuesta de paz 2020. La construcción de una era de solidaridad human: hacia un futuro para todos, 26 de enero 2020. Véase: https://www.daisakuikeda.org/es/sub/resources/works/props/2020-peace-proposal.html









